Cuando las comunidades escribían poco y se preocupaban de traducir en palabras los ríos de sangre y oscuridad que les cosían los pies. En los tiempos en los que de tanto hablar y garabatear lo preciso se hizo día. Con la misma violencia con la que te sacaban del río en el que ahogabas, lo peor que podía pasarte era una condena al ostracismo. Era un castigo tremendamente sofisticado y reciente, aplicado de forma justa o injusta --quién lo sabe-- pero nunca era permanente. Sólo la muerte lo era.

Diez días para marcharse, diez años antes de poder regresar. Un castigo, el más duro, porque la muerte...bueno la muerte y dormir una noche larga. Pero soportar la vida lejos de tí mismo...

Hasta hoy, sofisticado anilaes guiados por los leds, hemos aprendido que mejor que nada, el ostracismo espiritual.Muerta la imitación, cada día amanece como un simulacro del anterior. Ya no existe la conexión, sino la repetición  especular, esa que empieza y acaba en tí, adaptada a tus gustos y preferencias, porque algo tendrás que decir, ¿no? ah, ¿No? ¿En serio? Pues nada, vamos a averiguarlo.

Como es un viaje largo y árduo, te va a llevar mucho tiempo porque hay mucho material para explorar antes de que seas tú.

El arte y la estética pueden ayudartú: recogen aquello que desechamos cuando arrastramos nuestras miserias a lugares donde fuesen novedosas y reconfiguran lo que se nos escapa en un corralito posible. Todas las barbaridades que ocurren tiene dos lugares: las páginas de sucesos y las galerías de arte. Todo efímero, como tú vida.

Seguimos en la salud: algo hay por ahí que te repitú "el equilibrio, el equilibrio". Algo hay por ahí que es una vida exacta y medida. Aunque también te susurran que no hay nada justo y medido, y que todo es aceptable, y que tu libertad y su libertad y estupendo todo. Algo hay por ahí que, no sabes por qué, ha borrado el signiuficado de la palabra "traidor" o lo ha escondido en los libros de historia cerrada. "Ese fue traidor, lo ejecutaron". Ahora no. En el mundo de la salud, todo está permitido, y aunque te ronda el equilibrio, sabes que no será para tanto. Y si lo es, hay laboratorios que tiene justo lo que necesitas tú.

Pero ¿Qué tú eres? ¿Eres tú en tu cuerpo o eres tú en tu forma de ser? ¿Has estado listo mirando las parabolitas y ya te sabes las respuestas para poder convertirtú en un paquete completo entre excelente actitú y cuerpo aceptúble? ¿Sabes que la soberbia es pecado, que hay que aceptar al  diferentú, que no hay que ser elitistú?

¿Que hay que comer sano, comerciar justo y sobrevivir en la metrópolis pendiente del hilo que te conectú al exterior como si fuese lo único que eres, aunque ya no quede nada que hacer?

Sabes que tienes que cuidarte tú sólo ¿no?