"No hay que esperar más..."
Para romper el silencio, que se dice, él se sacó la cazadora de cuero, mojada y templada. Por la cocina se extendió un poco el olor a piel de vaca. Rebuscó en sus bolsillos y saco un librito gris plateado, muy arrugado por la caladera que había tenido que aguantar.
Hojeó con cuidado y se detuvo pasada la mitad del cuaderno. Sujetó el libro con la mano derecha blanca y pulida. Abrió la boca despacio y se aparató unos mechones que se le caían por encima de la frente hasta la nariz recta y triangular. Tomó aire y comenzó a leer:
--"Ya no hay que esperar mas- una iluminacion, la revolucion, el apocalipsis nuclear o un movimiento social. Esperar aun es una locura. La catastrofe no es lo que viene, sino lo que ya está aquí. Nosotr@s nos situamos fuera y desde ya dentro de un movimiento de hundimiento de una civilización. Es ahí donde hay que tomar partido"
