Llévame al otro lado
Yo soy lo que soy. Yo soy yo. Increíble, ¿no te parece? Siglos de filosofía y por fin hemos llegado. Nadie sabía que iba a ser un resultado tautológico, pero así es. I am what I am. Tengo, porque estoy vivo, un hambre atroz. Apetito descomunal por las tostadas con aceite y por el aprendizaje. Yo estoy famélico y yo estoy desnudo. Yo no sé idiomas y yo necesito el trabajo. No he hablado de dinero. Digo "el" trabajo. Mi trabajo me saca de la cama a las siete. Me ducha y me canta o me discute desde el transistor. Mi trabajo me afeita con cuidado porque no quiere manchas de sangre ni cortes porco estéticos. Mi trabajo planea con meticulosidad las vacaciones más exóticas y económicas, y aunque el pobre no es adivino, intuye que nos lo pasaremos en grande bailando conmovedoras danzas de la guerra en Albania o en Kuala Lumpur. Mi trabajo ojea con cuidado las noticias de la mañana, aunque después no se da cuenta, y se chupa los dedos llenos de tinta. ¿O soy yo? Bueno, es lo mismo. Si no hubiese trabajo, no sería yo porque yo soy yo y yo soy lo que soy, o sea, mi trabajo. Mi trabajo conduce tranquilamente hacía el trabajo. No le importan las colas porque le dejan tiempo para leer, que le gusta mucho. Mi trabajo no se altera y no toma café. Ya no. Mi trabajo aguanta ocho horas de vellón y alguna extra que se paga con lo que no tiene precio: un tuteo de buen tono. Mi trabajo y yo, esta vez sí, salimos a las nueve bastante contentos porque toca gimnasio. mañana inglés. Pasado cañas. Al siguiente excursión. Después casa.
Porque no se confundan. No es que no quiera entrar en detalles, es que es íntimo. Uno no trabaja para tornear tuercas y tornillos ¿Quién quiere más tornillos, barras, palancas, alcayatas, martillos destornilladores, mesas de playa, sillas de jardín, felpudos, balas y más cosas que guardar en los bolsillos o cargar a las espaldas? ¿De verdad tu trabajo te cuenta que salvas, ayudas, colaboras, dialogas, propones, modelas creces y orientas a algo que no sea a tí mismo? ¿Esa cuenta del cliente, ese proyecto de edificar una escuela en Laos, ese artículo profundo y clarificador, justo, mesurado, preciso y veraz, no son una deliciosa selección de basuras que defendemos como si fuese dios mismo?
¿No nos habíamos enterrado para no tener que decir estas idioteces una y otra vez?
Por eso yo soy yo. nadie puede vivir mi vida más que yo mismo. Y yo solo. Porque al final se trata de escoger, como decían en Trainspotting, pero tomando tu vida y tu supervivencia algo más en serio, porque aquello era una parodia, ¿sabes? Como El club de la lucha o Sangre a borbotones.
¿Os he dicho que a mi trabajo le gusta leer? Le gusta porque así se siente más cerca de sí mismo, que es una partícula dificil de capturar. De hecho, a la mayoría de mamones que los crucéis hoy, sus "sí mismos" los han dimitido. O como coño se diga. Pero sus yos están bien jodidos. Apenas los trabajan y ya solo sienten a golpes: a golpe de mano, a golpe de timón, a golpe de lunes. Sus trabajos no los cuidan y solo les ofrecen salidas a corto plazo: sexo esporádico, droga semanal, placer masturbatorio a diario. Pero no hay que bajar la guardia. Todo esto podría pasarte a ti aunque creas que tu trabajo te cuida y hace todo lo posible para que vistas bien, tengas un corte de pelo a la moda y puedas viajar tanto y tan lejpos como te sea posible.
Así que no bajes la guardia, aunque hayas escogido excelentemente


P dijo
Has hecho muy bien en volver. Estas joyas lo merecen.
Yo voy a empezar a preguntarme si mi trabajo me cuida, aunque ya casi sé la respuesta -te lo contaré cuando la alcance 100%.
Además tengo un agravante: llevo un corte d pelo a la moda.
28 Agosto 2009 | 04:09 PM