La Coctelera

Oscuro como

la húmeda opacidad de mis costillas, donde el corazón bate los tambores de guerra, en completo silencio, en la oscuridad más querida. No quieras que la luz penetre donde se elaboran tus pensamientos. No quieras una linterna en los tuneles de soplidos locos, de palabras de profeta.

Rescata los pasos y míralos otra vez. ¿Y si no fuese un río? ¿Y si, en su lugar, solo fuesen las olas contra las piedras? ¿Y si el faro solo alumbra cada minuto?

¿Y si todo esto es verdad?

El cielo es un caos

Los martillos de porcelana se baten entre hilos de nubes, y las calles se iluminan con una estela arqueada de cristal y gasolina. La noche se disuelve al este y nadie duerme, todos están en las calles. El caos en los cielos ¡qué magnífica situación!

El Pakistán interior

Comienza el año y tengo menos que antes. Mejor. Entre todas las etiquetas, está la de que para escribir, hay que vaciarse. Flush y empezar de cero. En ello estamos.

También tuve una conversación...bueno, más bien me limité a escuchar, con una trabajadora sanitaria. Esta enfermera estaba la mayor parte del tiempo acompañando a enfermos terminales. Y me contó un poco sobre lo que pensaban aquellos que conocían que los días llegaban a su fin.

No se quejaban tanto de no haber viajado más, o de no haber disfrutado más de fiestas o del ocio. "Les mortificaba no haber tomado más riesgos" decía la enfermera. Después se puso a hablar sobre aquello, que le rondaba la cabeza. No se puede decir que disfrutase de su trabajo en el sentido hedonista, pero tampoco lo buscaba. Era lo de tomar riesgos lo que más le preocupaba.

¿Merece la pena dar vueltas sobre el "vete ahora que si no después será tarde"? ¿Es huir y turistear lo que da sentido a nuestra existencia? ¿Dónde está el riesgo ahora, en qué lugar? ¿Es externo o interno?

La enfermera llegó a una conclusión bastante simple: sí, viajar, está bien, disfrutar del tiempo libre no está mal, pero hay lugares interies en los que nunca había estado. Es difícil cuando pasas catorce horas en el hospital io cuando estás demasiado ocupada planeando un viaje a Mauricio para "no pensar".

"Ahora estoy más interesada en el Pakistán interior" acabó diciendo. Hablar más, conversar mejor. Desafiar. Olvidarse del orden de las cosas. No evadirse. Desprenderse de uno mientras subes por las montañas del Pakistán interior.

Samurai

Asfalto alaba

a corazon dentado

de hambre loca

Nos prepara

Látigo suelto

entre bosques de nudos

despierta delicia

Guerra civil

Abro ventanas

nubes con pantalones

abejas muertas

Murciélago

Húmeda noche

en la cueva ciega hay

sombras agarradas

Unabomber en la ciudad

Sobre caballos de palo y con sopas de ortigas

cabalgué en la luz que lleva a tu puerta

en las misones cantadas encontré toda la naranja

y el plástico necesario

para hacer de mañana un suelo esparcido, una boca sin dientes,un velo sangrante

una tiranía de cristal y neón triturado

que te apague y te penetre

que te borre y te seque

No basta con las telas caídas ni que los parpadeos eléctricos

se paren

No es suficiente no rayar el cielo, no teclear en los árboles

ni esquivar elolor aglomerado.

Ya no bastan los milagros

con lejía.